Para una rehabilitación exitosa, la fisioterapia no basta. Sueño y nutrición, los pilares que manejan la inflamación y sensibilidad al dolor.
El Enemigo:
Inflamación Crónica: El dolor constante frecuentemente se asocia a inflamación crónica de bajo nivel. Sueño escaso y mala dieta, ambos, alimentan esta inflamación, haciendo más sensible tu sistema nervioso y magnificando la percepción del dolor.

El Sueño:
Durante el sueño se liberan hormonas de crecimiento, clave para regenerar tejidos. Calma Cerebral: Buen descanso reduce el estrés y ansiedad, que el cerebro vincula a la intensidad del dolor.
Nutrición:
Antiinflamatorio: Reduce la inflamación, mejora la reparación: Pescados con Omega-3, verduras y frutas coloridas (antioxidantes), proteínas magras.
Proinflamatorio:aumenta la inflamación, haciendo mas dura la curación. Azúcares refinados, ultraprocesados alimentos, grasas saturadas Proteínas: son clave como bloques de construcción para reparar músculos y tendones, justo después del ejercicio terapéutico.

0 Comentarios